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jueves, 28 de enero de 2021

El baile

 



Durante semanas, no se había hablado de otra cosa. El baile que se iba a celebrar esa noche sería uno de los mejores de la historia. Todos los jóvenes de la ciudad acudirían con sus mejores galas. Buena comida, música y alcohol. ¿Qué más se podía pedir? Se rumoreaba que incluso se podrían conseguir un par de pastillas. 

Para cuando llegaron los primeros, ya estaba todo preparado. La fiesta iba a celebrarse al aire libre para disfrutar del frescor de aquella noche de verano. Habían dispuesto algunas mesas en el césped con bandejas llenas de aperitivos e incluso había una barra improvisada donde ya se empezaban a servir las primeras copas. Todos miraban asombrados las guirnaldas y las bombillas de colores que había sobre sus cabezas. Su luz los reconfortaba en aquella noche sin luna y sin estrellas. 

La música empezó a sonar y fueron a darlo todo en la pista de baile. No cabía ni un alfiler. Nadie quería perderse el acontecimiento del año. Era difícil moverse entre tanta gente y los invitados, lejos de enfadarse, estallaron en carcajadas. Los roces aumentaron la temperatura y dieron comienzo a los primeros besos y las primeras caricias. Los rumores eran ciertos. Aquel era el mejor baile de la historia. 

Entonces estalló la primera bombilla. Todos se quedaron en silencio. Completamente quietos. Nadie había resultado herido pero el susto se les había quedado pegado en el cuerpo. La música seguía sonando. Decidieron no darle más importancia. Esas cosas a veces pasaban. Siguieron bailando, bebiendo y disfrutando de aquella noche inolvidable. Hasta que estalló la segunda bombilla. Todos se detuvieron de nuevo. Un sentimiento de inquietud empezó a apoderarse de ellos. Los murmullos y las miradas nerviosas recorrieron la pista de baile. Una vez más, siguieron bailando. Pero sin quitar ojo a las bombillas que había sobre sus cabezas. La noche empezaba a volverse más oscura. 

Tal y cómo temían, sucedió una tercera vez. Y una cuarta. Y una quinta. Y así hasta que todas las bombillas se rompieron, sumiéndolos en la oscuridad más absoluta. La música se detuvo. Los invitados se miraron unos a otros. El pánico asomaba en sus ojos. La temperatura, agradable hasta ese momento, descendió en picado. Hacía demasiado frío para esa época en el año. Empezaron a tiritar, incrédulos. Algunos intentaron iluminarse con el móvil. Pero la tenue luz de la pantalla apenas podía hacer algo contra la negrura que los tragaba por completo. No podían ver nada más allá de sus propios pies. El roce con el cuerpo de sus compañeros, lejos de tranquilizarlos, aumentó su nerviosismo. Se sentían atrapados en medio de toda aquella gente. Y lo peor era el miedo. Ese que les había cerrado al garganta justo cuando estalló la última bombilla. 

Allí había algo más. Algo que los acechaba desde la oscuridad que los envolvía. Aunque hubieran querido, no habrían podido escapar. Estaban paralizados y el frío había mermado sus fuerzas. Aun de haberlas conservado, su instinto les decía que hubiera sido inútil. Ya no había marcha atrás. 

El primer grito se escuchó poco después. Nuevos gritos y sollozos lo siguieron. Cayeron uno a uno. Como las bombillas. 




sábado, 23 de enero de 2021

El cuento de la criada (Novela gráfica)


Sinopsis: Defred es criada en Gilead, una república donde a las mujeres se les prohíbe trabajar, leer y entablar amistades. Sirve en el hogar del Comandante y su Esposa, y en el nuevo orden social tiene un único cometido: una vez al mes, tumbarse boca arriba y rezar para que el Comandante la deje embarazada, porque, en una época en que apenas nacen niños, Defred y las demás Criadas valen en la medida en que son capaces de engendrar. Pero Defred recuerda los años previos a la instauración de Gilead, cuando ella era una mujer independiente con un empleo, una familia y un nombre propio. Ahora, sus recuerdos y su voluntad de supervivencia se consideran actos de rebelión. 

La primera vez que conocí esta historia fue por la serie de HBO y la verdad es que me fascinó. A partir de ahí me interesé por el libro que había detrás y quedé igualmente impresionada por la narrativa de la autora. Y ahora he vuelto a disfrutar por tercera vez en esta novela gráfica que me ha encantado





En su día ya me puso los pelos de punta la sociedad de Gilead y todo lo relacionado con las criadas pero esta nueva lectura me ha vuelto a impactar de lleno. Las ilustraciones y su forma de plasmar en el dibujo las palabras de Margaret Atwood es brutal. Se te corta la respiración

El cuento de la criada se ha convertido en una de mis distopías favoritas. La trama y la forma en la que Defred nos la presenta me parece impresionante. Y estoy segura de que me animaré a releer esta adaptación más de una vez. Si no conoces todavía esta historia, creo que es una buena forma de adentrarte en el mundo de Gilead y darle una oportunidad. Si ya la has leído o visto la serie, también es una buena forma de redescubrirla de la mano del arte de Reneé Nault

 

jueves, 21 de enero de 2021

El baúl de los juguetes

 


Estaba lavando los platos de la cena cuando le pareció escuchar el llanto de un bebé. Detuvo su tarea para escuchar con más atención. Nada. El silencio. Negó con la cabeza y regresó a sus quehaceres con una media sonrisa. Habría sido producto de su imaginación. Al rato, su hijo se acercó a la cocina corriendo.  

-Mamá.
-Dime cielo. 
-¿Qué haces cuando se rompe un juguete?

La madre cerró el grifo y dejó el vaso enjabonado en el fregadero. Frunció el ceño. 

-¿Se te ha vuelto a romper un juguete?-ya era la tercera vez esa semana-Debes tener más cuidado. 
-Ya, pero es que lo hago sin querer.-el niño la miró con ojos tristes para buscar su compasión. 

Ella acabó sonriendo.

-Está bien. ¿Por qué no lo guardas en el baúl con el resto? Cuando termine aquí iré a echarle un vistazo, ¿de acuerdo? 

El niño asintió con una enorme sonrisa y regresó corriendo a su habitación. 

Poco tiempo después, se escuchó un grito aterrador. El vaso se le escapo de la mano y se estampó en el suelo, rompiéndose en miles de pedazos. Con el corazón a punto de salírsele de la garganta recorrió el pasillo hasta el cuarto de su hijo. Las piernas le temblaban y tuvo la sensación de que la puerta se alejaba cada vez más de ella. Tenía la mano empapada en sudor cuando, por fin, agarró el picaporte y la abrió con brusquedad. Y entonces se quedó allí de pie. Helada. 

El suelo estaba manchado de sangre. El baúl de los juguetes estaba abierto y podía ver a la perfección los cuerpos de pequeños animales. Incluso había un gato. Le entró la risa nerviosa. Ellos nunca habían tenido un gato. Los juguetes rotos, pensó con un escalofrío. Su hijo estaba de pie, junto al baúl. Él también estaba manchado de sangre. 

-Mamá, ¿has venido a ayudarme a arreglar el juguete?

Ella no respondió. Sus piernas cedieron y acabó arrodillada en el suelo. Sus ojos desencajados no podían apartar la vista del pequeño cuerpo inerte que su hijo sostenía en brazos. No quería ni pensar cómo había conseguido entrar a ese bebé en casa.     




sábado, 16 de enero de 2021

La mansión de los chocolates

 


Sinopsis: El destino de dos mujeres. La herencia de una familia. La historia de una pasión. 
Stuttgart, 1903. La próspera fábrica de chocolates Rothmann es un lugar donde se elaboran desde exquisitos bombones hasta sofisticadas tabletas de chocolates rellenas. Judith, la hija mayor de la familia Rothmann sueña con llegar a estar algún día al frente del negocio, un deseo que entra en conflicto con el de su padre, que solo piensa en encontrar un buen partido para ella. Hélène, la madre de Judith, una mujer de espíritu libre, cansada de una ciudad y un entorno demasiado tradicionales, busca la inspiración artística a orillas del lago de Garda, donde se ha refugiado. Pero como el destino suele ser imprevisible, la vida tiene preparada más de una sorpresa para estas dos mujeres muy diferentes pero igual de fuertes y apasionadas. 

Mi primer problema con esta novela de Maria Nikolai (de la cual acabo de descubrir que hay una segunda parte llamada La mansión de los chocolates-los años dorados) es que siento que no me ha dado lo que prometió. En la sinopsis se nos vende como la historia de dos mujeres fuertes. Y, en cierto sentido, esto es así. Pero siento como que esa trama es más bien secundaria. Lo principal aquí son las relaciones amorosas. Y eso sería perfecto sino fuera porque avanzan a un ritmo demasiado lento




Puede describirte en páginas y páginas cómo era la sociedad de la época, los vestidos o las fiestas, pero en cuanto a la acción, esta o se resuelve en cuestión de minutos o se alarga más de lo necesario. Y, por lo menos yo como lectora, me aburro. Cuesta mucho conectar con la historia y los personajes cuando no paran de darte datos irrelevantes cada dos oraciones. Los capítulos relatando las travesuras de Anton y Karl, los hermanos gemelos de Judith, me parecen totalmente innecesarios. No aportan absolutamente nada a la trama, sea la que sea. 




Los diálogos también me chirriaban bastante. Sonaban forzados y, a mí parecer, algo infantiles. No sabría explicarlo pero no me parecían naturales. Además, en toda la novela una y otra vez, cada vez que un personaje debía hacer varias cosas, se repetía de forma constante su nombre en vez de utilizar sinónimos, por ejemplo. Esto también hizo mi lectura bastante pesada, aunque desconozco si en este caso se trata de un fallo de traducción o también ocurre así en el original. 

Lo único que ha conseguido que aguante hasta el final y me ha parecido interesante ha sido la curiosa relación entre Judith, Hélène y Max Ebinger, pero sin el desenlace que tanto esperaba. Sinceramente, pienso que la autora podría haberle sacado muchísimo más provecho. Eso le habría dado un giro a la novela de 180º. 



En definitiva, La mansión de los chocolates ha sido para mí una decepción como lectura de la que esperaba muchísimo más



jueves, 14 de enero de 2021

Viaje al infierno

 


El sonido del péndulo del reloj lo acompañaba en sus horas de insomnio. No podía dormir. Llevaba noches sin poder hacerlo. Las horas pasaban y él seguía allí, tumbado en la cama, mirando algún punto concreto del techo. 

Esa mañana había sido el funeral. Un sudor frío le recorrió la espalda al recordarlo. De forma inconsciente, se agarró con más fuerza a las sábanas. Él no quería matarla. De verdad que no. Pero las cosas se complicaron. Empezó en una discusión y... se le fue de las manos. Eso era todo. ¿Verdad? No es que fuera un asesino ni nada de eso. Y lo sentía. De verdad que lo sentía. Las lágrimas que había derramado horas antes en el entierro no habían sido en vano. 

Sacó una de sus manos de debajo de las sábanas y la puso frente a su rostro. La oscuridad apenas dejaba intuir los contornos de la alianza en su dedo anular. 

-Hasta que la muerte nos separe...-murmuró para sí. 

Un golpe sordo sonó entonces y él saltó en la cama. Hubiera jurado que era la puerta, pero aquello era imposible. El corazón se le subió a la garganta. Pasos. ¿Eso que escuchaba eran pasos? Era como si alguien estuviera andando, no, arrastrándose sobre el suelo de madera. En un gesto infantil, se cubrió por completo con la sábana. Aquello no podía ser real. Sintió unas manos frías que se alzaban sobre el colchón y él cerró los ojos con fuerza. No es real, no es real, no es real... 

La sábana, su muro de protección, cayó al suelo. Sintió la tentación de abrir los ojos para descubrir a lo que se enfrentaba. La curiosidad pudo con el miedo y los abrió. Se arrepintió de inmediato. 

-No puede ser...-casi no le salía la voz. 

Su difunta esposa le dedicó una sonrisa siniestra. 

-No te preocupes cariño, no me he olvidado de ti. Los dos nos iremos juntos... Juntos al infierno... 

Sus manos cadavéricas se cernieron sobre él y lo arrastraron a las profundidades del abismo. 

domingo, 10 de enero de 2021

El resplandor

 



Esta lectura, originalmente, formaba parte del reto lector 2020 de noviembre: un libro de terror. Por temas de tiempo y trabajo no pude acabarla antes del final del mes, así que hoy, por fin, os traigo su reseña. 

Sinopsis: REDRUM. Esa es la palabra que Danny había visto en el espejo. Y, aunque no sabía leer, entendió que era un mensaje de horror. 
Danny tenía cinco años, y a esa edad pocos niños saben que los espejos invierten las imágenes y menos aún saben diferenciar entre realidad y fantasía. Pero Danny tenía pruebas de que sus fantasías relacionadas con el resplandor del espejo acabarían cumpliéndose: REDRUM... MURDER, asesinato. 

Pero su padre necesitaba aquel trabajo en el hotel. Danny sabía que su madre pensaba en el divorcio y que su padre se obsesionaba con algo muy malo, tan malo como la muerte y el suicidio. Sí, su padre necesitaba aceptar la propuesta de cuidar de aquel hotel de lujo de más de cien habitaciones, aislado por la nieve durante seis meses. Hasta el deshielo iban a estar solos. 

¿Solos? 




Para ser el primer contacto que tengo con Stephen King no ha estado nada mal. Sentía que había veces que se me cortaba la respiración y que no podía parar de leer. La forma en la que se crea la tensión en algunas partes de la novela es espectacular





Las partes que más me han gustado han sido las del pequeño Danny, por su forma tan inocente de narrar las cosas terribles que suceden en el Overlook Hotel. Además, su relación con el cocinero, Halloran, es entrañable

Sin embargo, a veces se me ha hecho una lectura pesada y un poco lenta. Sobre todo al principio, cuando el autor nos hace la introducción de la trama, para mi gusto, quizá demasiado lenta




En definitiva, no me ha desagradado del todo el descubrimiento de esta novela y aunque me ha llevado más tiempo del que me hubiera gustado terminarla, se me queda un buen recuerdo.

jueves, 7 de enero de 2021

Flores marchitas

 

Los párpados le pesaban demasiado. Era como si no quisieran que volviera a despertar. Aun así, hizo un esfuerzo por abrir los ojos de nuevo. Se sentía terriblemente cansado. Frunció el ceño a la vez que trataba de reincorporarse en el colchón. Tenía la boca seca. Algo no marchaba bien. No llevaba su ropa. Y no estaba en su habitación. Un mal presentimiento empezó a presionarle el pecho. Se llevó una mano a las sienes. Hacía años que no le dolía tanto la cabeza. Sentía que de un momento a otro le iba a explotar. 

Entonces las vio. En una pequeña mesa situada al lado de la cama. Un jarrón con flores de vivos colores. Los recuerdos le golpearon con la fuerza de una bofetada. 

El día anterior, si es que solo habían pasado veinticuatro horas, había ido a visitar a su tía al hospital. Sí, lo recordaba. Había estado decaída después de la operación y pensó que un ramo quizá pudiera animarla. Se vio a sí mismo buscando el número de la habitación, asomándose con cautela a cada una de las puertas mientras en la otra mano sostenía las flores. Por el rabillo del ojo vio algo que llamó su atención y sus pasos se volvieron más lentos hasta detenerse. La puerta de la habitación estaba abierta. En su interior, una joven estaba tumbada en la cama. Tenía una vía en unos de sus brazos y su melena le tapaba los ojos y parte de la cara. Recordaba quedarse fascinado por el color de su cabello plateado. Le pareció ver que sonría y, en ese momento no supo bien porqué, los pelos se le pusieron de punta. Y después... Después nada. Vacío. 

Se llevó las dos manos a la cabeza y ahogó un grito. La cabeza le iba a estallar. Se le erizó el cabello de la nuca. La temperatura de la habitación había descendido de pronto. Alzó la cabeza con el pulso en la garganta. La chica del pelo plateado estaba sentada al borde de  su cama, sonriente. Había cogido el ramo de la mesita y lo examinaba con cuidado. En su mano, las flores se estaban marchitando. Su corazón latió más despacio. Las piernas le empezaron a temblar. De repente, se sentía muy débil. En un gesto inocente, la chica se retiró parte del cabello detrás de la oreja, dejando ver una única pupila del color de la sangre. 

-Siempre me han gustado las flores.-su voz hueca y fría resonó en la habitación-Están llenas de vida. Así es más fácil arrebatársela. 

Su sonrisa se volvió más amplia a medida que se marchitaba la última flor. En ese mismo instante, su corazón dejó de latir. 

lunes, 4 de enero de 2021

Sailor Moon

 


Hacía mucho tiempo que tenía pendiente la lectura de los mangas de Sailor Moon. Ahora que los he terminado, os traigo la reseña de esta mítica historia. 
Sinopsis: Usagi Tsukino es una adolescente japonesa ordinaria, perezosa, algo torpe y llorona cuya vida cambia para siempre cuando ayuda y se encuentra una gata negra con una marca de Luna creciente en la frente, de nombre "Luna'', quien le revela que está destinada a convertirse en una Sailor Senshi con poderes mágicos que debe enfrentarse a las fuerzas del mal. Con ayuda de un amuleto mágico, Usagi es capaz de transformarse en "Sailor Moon'', una hermosa y generosa guerrera que defiende a los indefensos en nombre de la luna. 




No puedo negar que la lectura del manga se me ha hecho amena de principio a fin. Podía perfectamente terminarme dos o tres tomos en una tarde. Está, cuanto menos, entretenida. Pero también he de decir que una vez llevas un trecho leído, la trama puede volverse algo repetitiva. Los enemigos se vuelven más poderosos a la vez que también lo hace la propia Sailor Moon, pero más allá de eso, no parece existir ninguna novedad en el planteamiento de esta. 
También debo confesar que, en algunos momentos, me ha costado conectar con su protagonista. Usagi me parecía a veces demasiado infantil (sobre todo en cuanto a la trama de Chibiusa), lo que me hacía cuesta arriba el poder empatizar con ella. 



Puede que lo que más me haya fascinado con diferencia haya sido toda la historia de las Sailor en sí misma (especialmente la de Pluto, Uranus, Neptune y Saturn). La forma en la que la astrología y la mitología se unen y dan una personalidad propia a cada Sailor es, simplemente, maravillosa


Con todo, ha sido una lectura que me ha servido para desconectar y que me ha hecho pasar un buen rato