-Llegas tarde.-dije enfadado.
-Al contrario. -dijo, poniéndose cómoda en el sillón.
-Así que, ¿por qué has esperado tanto?
Ella rió.
-¿Por qué te preocupas tanto por el tiempo? De hecho, ¿qué es realmente, el tiempo? ¿Merece realmente la pena, esperar por algo que ya sabes que llegará tarde o temprano? ¿Por qué no simplemente sigues adelante?
Evité sus ojos. Sabía que tenía razón, pero no quería admitirlo.
-El tiempo... Tal vez no merezca la pena. Pero lo valoramos demasiado.
-¿Por qué?-me preguntó otra vez con una gran sonrisa.
-Tal vez porque pasa muy rápido y muy lento al mismo tiempo, y eso es lo que nos hace sentirnos indefensos en el Universo.
-Realmente lo has pillado.-dijo la muerte, riendo-Vamos. Debemos irnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario