Translate

Entradas populares

domingo, 5 de abril de 2020

La bala

Salió del edifico con paso lento, sin prisa, sabiéndose invencible. En cuanto cruzó el umbral de las puertas del banco, cientos de haces de luces rojas y azules la cegaron. Sin dejar de sonreír, se llevó una mano a la frente para ver mejor. 

-¡Arriba las manos! ¡No dé ni un paso más!-le advirtió uno de los policías, con el arma en alto y parapetado detrás de su coche-¡Está rodeada! ¡Será mejor que se rinda!

Su sonrisa se volvió más amplia y se llevó la mano de la frente a los labios para intentar reprimir una pequeña carcajada.

-¡Dejé el dinero en el suelo y nadie saldrá herido!-volvió a dirigirse a ella el policía, haciendo referencia a la enorme bolsa de cuero que sujetaba con la otra mano. 

Pese a que la voz del hombre sonaba firme, su rostro estaba pálido y sudoroso. La mano que sujetaba la pistola temblaba con violencia y su corazón retumbaba con fuerza dentro de su pecho. 

-¡Se lo advierto!-en esta ocasión, no consiguió disimular el temblor que también impregnaba su voz-¡Contaré hasta tres! ¡Uno!

Ella no se inmutó. Le devolvió una mirada, no desafiante, sino cargada de sarcasmo. Su sonrisa se volvía a cada segundo más amplia en su rostro. 

-¡Dos!

A su alrededor, el resto de compañeros pusieron a punto sus armas. Todos los focos de luces seguían centrados en ella, la estrella de esa redada. 

-¡Tres!

En ese momento, como si formara parte de un cruel juego, su mano soltó la bolsa con el dinero. Todos los policías, fruto de una coordinación imposible, apretaron el gatillo a la vez. Pero fue una sola bala la que atravesó limpiamente su pecho. La chica, sin embargo, continuó de pie, impasible, ante la mirada de terror de los hombres y mujeres que la rodeaban. 

La bala había atravesado su corazón. Pero no la había matado. Al fin y al cabo, pensó sonriendo, estaba hecha a prueba de ellas. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario