Sinopsis: Para la diseñadora de moda en ciernes Lola Nolan, las prendas de ropa más llamativas, más salvajes, siempre son las mejores. A pesar de su estilo extravagante, Lola es una hija ejemplar y una buena amiga y tiene grandes planes para el futuro. Todo en su vida parece bastante perfecto (incluso su guapísimo novio roquero) hasta que los gemelos Bell se mudan de nuevo a la casa de al lado. Cricket Bell ha vuelto y quiere arreglar los problemas del pasado. Y Lola deberá reconocer sus verdaderos sentimientos hacia él.
Ya no recuerdo los años que han pasado desde que me leí Un beso en París pero lo que sí tengo claro es que en su momento fue una novela que me enamoró por completo y que devoré prácticamente de una sentada. Tiempo después, descubrí que tenía una continuación donde, si bien no seguía con la primera historia, aparecían algunos personajes de este libro. Desde entonces he querido seguir con la trilogía, pero nunca encontraba el momento. Por eso, hace unas semanas, me animé a leer su segunda parte, Lola y el chico de al lado. Y la sensación general que me ha dejado esta lectura ha sido que, tal vez, mi momento con esta historia, ya haya pasado.
Siento que si realmente hubiera leído este libro conforme terminé el primero, me habría encantado. Que me habría enamorado perdidamente de Cricket Bell y que habría odiado a muerte a Max, el novio de Lola. Pero este no ha sido el caso. Y aunque tampoco es que Max sea fruto de mi devoción, el personaje de Cricket se me ha hecho demasiado pesado. No podía soportar que siempre tuviera que meter las narices en todo, sobre todo sabiendo que Lola TENÍA PAREJA. Si, en el pasado fueron amigos y tuvieron algo pero... no sé. No me terminaba de convencer ese acercamiento del vecino a la protagonista, por muy romántico que quisiera parecer.
Otra cosa que no me ha gustado es que, vuelvo a repetir, sabiendo que Lola tenía novio, sus padres intentaran emparejarla por todos los medios con el otro chico. Vale que Max no les caía precisamente bien y que preferían al otro, pero a veces daba la sensación de que solo querían meter mierda en su relación para que cortaran y se fuera con Cricket. O por lo menos esa es la sensación con la que me he quedado yo.
El personaje de Lola así en general, ni fu ni fa. Si es verdad que algo que me ha gustado ha sido su personalidad, que me parece única, y sobre todo su afición a la moda. Creo que el único personaje que se ha ganado mi favor en esta novela ha sido la amiga de Lola, que parecía ser la única que tenía dos dedos de frente.
Por otra parte, en este libro nos reencontramos con Anna y St. Claire, esta vez como personajes secundarios. Algo que me ha sorprendido, y que por esto también opino que se ha pasado mi momento con esta historia, es que si bien antes me parecían super monos juntos en este libro se me han hecho demasiado empalagosos. ¿En serio St. Claire no puede dejar trabajar a su novia tranquila y tiene que seguirla a todas partes? Se me hacía una relación demasiado dependiente y pegajosa.
En definitiva, estoy segura que de haber leído esta novela hace un par de años mi opinión habría sido muy diferente, pero la edad no perdona. No estoy segura de si leeré la última parte de esta trilogía, pero creo que por el momento lo dejaré estar porque, como ya he dicho a lo largo de esta reseña, estos libros ya no son para mí.

¡Hola!
ResponderEliminarYa conocía este libro de antes, pero nunca me había parado a leer una reseña de él. El caso es que, al igual que tú, puede que unos años atrás lo hubiese disfrutado, pero ahora no creo que sea una lectura que me vaya a fascinar.
Un besito ♥
¡Gracias por tu comentario! ¡Un saludo!❤
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