Sinopsis: Desde que fue presentada en sociedad, Daphne no tiene un momento de respiro. La culpa es de su madre, a la que adora, pero que está obsesionada con encontrarle un marido cuanto antes. Lo peor del caso es que los hombres razonablemente deseables no están interesados, y los que sí lo están son unos incansables pesados de los que tiene que librarse... incluso a golpes. Por eso acepta encantada la idea del duque de Hastings de fingir un noviazgo que ahuyente a los pretendientes. Aunque quizá también tenga algo que ver el hecho de que el joven duque comienza a resultarle cada vez más seductor.
Marcado por una infancia llena de soledad y resentimiento, Simon Basset, el nuevo duque de Hastings, no quiere saber nada de la vida social de Londres ni, desde luego, de los intentos de las elegantes damas de "cazarlo'' como marido para sus hijas. Cuando conoce a Daphne, cree haber encontrado el plan perfecto: un compromiso ficticio que mantenga alejadas a las pretendientes que lo agobian. Y cuando la atracción fingida comienza a convertirse en algo demasiado real, Simon deberá enfrentarse a los fantasmas del pasado que le impiden disfrutar la felicidad que el destino pone al alcance de su mano.
Después de un par de semanas ausente en el blog vuelvo con la reseña del libro que da comienzo a esta carismática saga de Julia Quinn. Y es que, al igual que muchos otros, yo también caí rendida ante la adaptación de Netflix y no pude resistirme a llevarme este libro conmigo cuando lo vi.
La primera diferencia que noté con respecto a la serie fue que en esta última aparecen algunos personajes nuevos. Como cualquier adaptación, tiene algunos cambios, pero después de haberme leído el libro consideró que es bastante fiel a la historia. La novela no se me ha hecho por eso más aburrida. Es más, es una lectura ligera y entretenida que te hace suspirar. Aquí, al igual que con la serie, tenemos drama y té (y también erotismo) para rato. Muy recomendable si estás en medio de un bloqueo lector.
Continuando con los personajes, sin duda mis dos preferidos han sido Daphne y su madre, Violet. Daphne me ha gustado por su fuerza y su determinación. Y Violet, a pesar de ser un personaje secundario, es todo un amor. Creo que en el libro se puede apreciar mejor esa fuerza y poder que tiene la madre de los Bridgerton, así como su ternura. Con respecto a los hermanos, me gustó que en la serie tuvieran también cierto protagonismo aunque fuera la historia de Daphne.
Simon, por su parte, he de decir que en la novela no me ha terminado de convencer. Hay ciertas cosas del arco del personaje y de su carácter que no me han gustado y me han hecho replantearme esta relación de amor. Y lo mismo me sucede con Daphne en un momento de la historia en concreto. Si habéis leído o visto la serie, probablemente sabréis a que escena me refiero.
En cuanto a la relación de Simon y Daphne, me hubiera gustado disfrutar un poco más de la evolución de su amistad hasta convertirse en amor. Tengo la sensación de que esa parte en la novela va demasiado deprisa.
Aunque tengo sentimientos encontrados con esta historia, no he podido evitar volver a emocionarme (y de nuevo suspirar) con el desenlace de estos dos. Y aunque me parece bonito y algo trágico, sigo dándole vueltas a ciertas cosas con las que no estoy de acuerdo.
¿Y vosotros? ¿Habéis visto la adaptación de Netflix o leído algún libro de la autora? ¿Qué opináis al respecto?




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